miércoles, 22 de julio de 2015

EDe este mundo dantesco y pusilánime








Rostros del olvido
Me invadieron las tinieblas
Recordando el precipicio
Que entre ellos nos separa
Es el rostro de la vida pensando en el castigo
De este mundo dantesco y pusilánime

Ante el crimen colectivo
De los días de martirio
Que me invade escalofrío
Rostros míos son las venas
Del castigo colectivo
Continentes marginados

Hoy me invaden esos rostros
Recientes del sistema en decadencia
Hoy mi alma es un ápice ante ellos
Los nuestros, los de siempre
Son mis lagrimas marchitas
Con el cielo inexistente la esperanza
No tiene nombre en el silencio del océano desierto de la vida

aapayés