miércoles, 22 de julio de 2015

En plena erupción a cuerpo abierto, de tus piernas









Mi cielo está color labios, tuyos
Que acarician el porvenir de nuestros besos
Tu cuerpo,
Quema como el sol
En pleno movimiento fecundo
Enredado al mío,
Masculino porvenir
Que más da,
Si el cielo es cómplice de lo nuestro
Nos ve dibujar siluetas bajo la luna llena
Con el resplandor efímero, del gesto mas erótico del momento
Nos sonroja su presencia
Pues descubre con ternura luz
Las posiciones más elocuentes de nuestros cuerpos
Creativas,
Para descubrir el secreto muy bien guardado
En tus poros volcanes miniaturas,
En plena erupción a cuerpo abierto, de tus piernas
Enlazamos el beso, que nos incita a la conquista del placer
Para erguir el movimiento que nos lleva
Y conjuga la pasión color luna y sol
Al compás de su eclipse
En pleno movimiento

Voluptuoso verbo
Convertido en gemidos suspiros
Para seguir siendo ante el sol y la luna
Cómplices de nuestro amor
Que apenas comienza con un beso
Cada vez que nos encontramos en la alcoba
Que nos desnuda sin cesar por exprimir,
Lo nuestro

aapayés

El sueño oriundo del cielo







Cuando apenas vuelan tus ojos
Despides tu sueño,
El despertar
De siglos acumulados
Con tu respiro cómplice en el futuro

Sientes el polen,
Del día perforando la mañana
Y nacen
En las esquinas de tu cuerpo
El sueño oriundo del cielo
Vientre
De tus labios. Besos
Cómplice nutriente de pasión
Sobrevivimos,
Con suspiros que nos palpitan el ser
En el tiempo, días , noches
Anhelos que nos acompañan
Derramando vuelos de caricias
Aletea el placer a escondidas
Entre tus piernas enlazadas a las mías
En el sueño fiel de nuestros cuerpos

aapayés

Sensaciones infinitas del beso







Me sorprendió tu cuerpo
Silueta
Noche iluminada
Luna
Reflejo fiel de tu boceto
Andar
Malicia
Al estruendo deseo de mi cuerpo
Cuello,
Piel de tus labios
Precipitado dirección mía,
Encuentro infalible
Para deslizar la esencia del beso en tus piernas,
Pubis,
Vientre,
Y disparar con vigor energías
Lengua fluida
Eléctrica
En moviendo estruendo,
Que sorprenda tu cuerpo
Al ritmo placentero y frágil
Sensaciones infinitas del beso cómplice
Antes de entregarnos a todo

aapayés

El sueño oriundo del cielo






Cuando apenas vuelan tus ojos
Despides tu sueño,
El despertar
De siglos acumulados
Con tu respiro cómplice en el futuro

Sientes el polen,
Del día perforando la mañana
Y nacen
En las esquinas de tu cuerpo
El sueño oriundo del cielo
Vientre
De tus labios. Besos
Cómplice nutriente de pasión
Sobrevivimos,
Con suspiros que nos palpitan el ser
En el tiempo, días , noches
Anhelos que nos acompañan
Derramando vuelos de caricias
Aletea el placer a escondidas
Entre tus piernas enlazadas a las mías
En el sueño fiel de nuestros cuerpos

aapayés

Desnudos hechos nudos en el silencio de nuestra agonía








Soy capaz por tu felicidad
De entregarte mi corazón en vivo
Y que hagas con él,
Lo que tu alma dicte
En los momentos más difíciles de tu angustia
No importa que me crucifiques
Con tus besos alejados de mis labios
En ellos sabes que están plasmados
Los vértices de mi destino
Complicidad eterna de tu dicha

Soy capaz de escribir tu nombre en mi cuerpo
Que lastime hasta que sienta el sello
Femenino de tus labios
Teñidos de rojo con tu carmín sangre de mis deseos,
En el derrocharás el césped de tu piel eriza
Cultivando poesía y pasión reciproca con tus pezones
Derretidos en mi pecho y escritos con tu aliento
Carmín de tus besos labiales en mi boca

Soy capaz de olvidar hasta mi nombre
Y origen de mis tentaciones
Para entregarte el eco de mis gritos de amor
Que pululan por el incógnito
Camino en el que vinimos desde hace mucho
Que nos dimos el primer gesto de afecto
Con las yemas de nuestros dedos
Titiriteando los claveles de tus cabellos
Rozando el porvenir de nuestros pasos al infinito cielo
Del abismo placer colectivo de nuestros cuerpos
Desnudos hechos nudos en el silencio de nuestras agonías

Soy capaz mujer inmaculada
Y divina de mis besos
Ser siempre el que te ame a pesar de todo
Capricho sigiloso ante nuestras vidas
Soy capaz de ser fiel,
Lucida y perfecta armonía
Con tu nombre hecho verbo, Mujer

aapayés

Esculpe con tu boca mi agonía








Quiero beber tus besos pasión
Saciarme en ellos de amor
Sentir tus labios
Elixir del vivir, cuerpo, pechos
De mis sueños amor incondicional
De tu presencia
Te vi
Te veo
Te siento en mis pupilas
Mi sangre, latir del corazón
Vida
Siento tu cuerpo
Tus poros uno a uno los bebo me baño en ellos
Aliciente esencia
Suspiro en tus oídos el deseo compartido
Beber y descubrir tus esquinas más húmedas
Labios erguidos
Enjambre de revoluciones al beberlos
Me muerdes
Lo muerdes
Asimilas mi placer
Erguida tentación de tu boca
Es tuyo
Soy tuyo
Siento tus dientes en mi alma
Me gusta
Me baña tu presencia
Perforo con ansias mi destino
Destino implacable de tu vientre
Cabalgando mi destino
Mis ojos perforando
La imagen de tu cuerpo
Furia compartida que dilata
La esencia de sentirnos nudos
Capricho femenino del deseo
Dibuja con tus manos mi presencia
Esculpe con tu boca mi agonía
Y con tu vientre mi martirio

aapayés

En el silencio de la noche







Me embriague de caprichos
En el sueño estelar de la cobija
Contorno estimulo de mis debilidades
Antes de cerrar los ojos
Y sentir el cálido silencio de la noche

Dormí
Arrodillado al flamante beso de las nubes
Aliciente terciopelo brillo de mis anhelos
Soñé
El perfil cabizbajo de mi derrota

Soñé
El beso mas sublime del mundo
Con los pétalos de tus labios
Pegados suspirando con los míos
Marchitos
Cuerpos enlazados
Después de nuestra entrega aguerrida
Destino implacable del encuentro,
En sueños

aapayés

En el lecho acogedor de tu vientre






No soy la gota perdida
En la tormenta acumulada del cielo,
Cómplice de mi vida

No soy la brisa que acaricia mi destino
Ante las precipitaciones del diluvio
Pregonero de los versos, enjutados en mis venas
Torcidas por el camino laberinto de mis nervios

No soy la luz que penetra
En las placenteras mañanas de primavera
Y desfilan minúsculas caricias
Al horizonte locuaz de tu cama

No quiere ser todo,
Simplemente al que amas
Por este camino estrecho de la vida
Aún después de nuestra partida al sosiego silencio
Eterno

Solo quiero acariciar el sol
Con el gesto más sublime y tierno
Del recién nacido
En el lecho acogedor de tu vientre

aapayés

Un canto para América Nativa









“Viejos terratenientes incrustados
en la tierra como huesos
de pavorosos animales,
supersticiosos herederos
de la encomienda, emperadores
de una tierra oscura, cerrada
con odio y cercados de púa.”

Pablo Neruda.
(Del libro Canto General de Pablo Neruda. Poema; Las tierras y los hombres)

Un canto para América Nativa

Busco por toda América nativa
El rostro emancipado
De mi pueblo, de los indios,
De los negros, de las indias
De las negras, de los pobres,
De los más pequeños de este continente

Busco por toda América Nativa
Su identidad, su tiempo, su silencio
Su historia, su lengua, sus enseñanzas.

Busco y solo busco a mi América Nativa.
Deambulo por las selvas,
Por los montes, por los desiertos
Por calles, por veredas, por pueblos
Por ciudades y encuentro solamente
Rostros curtidos por el tiempo
Olvidados por el tiempo, ejecutados por el tiempo
Por la historia, que no es su historia.

Deambulo desde el Sur al Norte de
Toda mi América Nativa,
La nuestra, la de ellos,
La de los indios, de los negros,
La de las indias, la de las negras, la de los pobres,
La de los más pequeños de este continente.

Busco por mi América Nativa
Los sueños, los versos, los cantos
La pintura, el silencio, los instrumentos
Y solo encuentro, voces, lenguas,
Miles de lenguas anónimas,
Silentes aunque palpiten por las selvas,
Por los montes, por los desiertos
Por las calles, por las veredas,
Por los pueblos, por ciudades.

Deambulo por mi América Nativa
Y encuentro brazos, hierros,
Voces, letras, hombres,
Mujeres, viento, mar,
Inti, Tupac Amaru, Tupac katari
Tierra, nuestra pacha mama.

Deambulo por mi América Nativa
Y encuentro exilio, dolor,
Historia, pero no la nuestra
La de los maquiavélicos
Seres enjutos e injustos.

Los que nos quieren imponer
Sus normas, sus leyes de miseria
De hambre, de tortura, de dictadores
Asesinos de inocentes de millones de vidas
Que mueren lentamente
Por culpa de sus efímeras riquezas.

Quiero encontrar mi historia
Y la encuentro, silente
Arropada con los brazos
De poetas, de cantos,
En cajones olvidados por quién sabe que destino.

Busco mi historia y la encuentro en
Los indios, los negros,
En las indias, en las negras, en los pobres,
En los más pequeños de este continente
Y encuentro sueños
Utopía, lucha, combativa, aguerrida, lucha.

Busco en mi América Nativa
Y encuentro; derrotas, torturas,
Desaparecidos, miles de desaparecidos
Obreros, estudiantes, maestros
Mujeres, campesinos, campesinas
Niños, niñas anónimos y silentes
De nuestra América Nativa.

Y encuentro rostros,
Rostros de hombres, mujeres,
Con nombres y apellidos Simon Bolívar,
Sucre, San Martín, Emiliano Zapata, Pancho Villa,
Ernesto Che Guevara, Fidel Comandante,
Monseñor Monseñor Romero, Helder Cámara
Camilo Torres, Sandino, Farabundo Farabundo Marti,
Marcial Comandante, Clara Elizabeth el Che, el Che,
En el camino el Comandante….

Busco a mi América Nativa y
La veo naciendo, viviendo
Compartiendo futuro desde
El Sur al Norte de este continente
Con obreros, estudiantes, maestros
Mujeres, campesinas, campesinos
Niños, niñas anónimos y silentes
Indios, negros, indias, negras,
Los pobres, lo más pequeños de este continente.

Se yerguen como un inmenso
Mar, de vientos de voces
Que gritan al unísonos
Hoy es nuestro tiempo
Hoy es nuestra historia.

De la tortura
Imagen pisoteada por la miseria
La injusticia genocida del capitalismo,
Rostros que sufren
Lloran lágrimas de sangre
Que forman ríos por toda América nativa
La nuestra
La única y auténtica resistencia a lo que impuesto
Por aquellos que no quiero ni mencionar,
Pues eso seria un insulto
A la memoria de todos los caídos
Busco el rostro
Aquel que me vio nacer
En la miseria
Que hoy más que nunca la tenemos que hacer digna
Pues el alma de la pobreza
Es solamente eso,
Fuerza de vida por luchar y conquistar lo que nos falta
Todo
Absolutamente todo
Busco el rostro alegre
Tierno y dulce de la vida convertida en añicos
En estas siluetas que hoy
Caminan
Y nos palpitan por construir
Lo que hoy
Si esta iluminando por América nativa,
La nuestra
Busco la mirada para darle con un beso
La ternura de la justicia
Convertida en pueblo
En millones de rostros de América nativa

Hagamos pues
Hoy de este verso
Una mirada y canto para América Nativa


aapayés

El Sueño oriundo del cielo







Cuando apenas vuelan tus ojos
Despides tu sueño,
El despertar
De siglos acumulados
Con tu respiro cómplice en el futuro

Sientes el polen,
Del día perforando la mañana
Y nacen
En las esquinas de tu cuerpo
El sueño oriundo del cielo
Vientre
De tus labios. Besos
Cómplice nutriente de pasión
Sobrevivimos,
Con suspiros que nos palpitan el ser
En el tiempo, días , noches
Anhelos que nos acompañan
Derramando vuelos de caricias
Aletea el placer a escondidas
Entre tus piernas enlazadas a las mías
En el sueño fiel de nuestros cuerpos

aapayés

Naces en cada grito cotidiano de justicia







Torcido llegó a mi silencio
El canto erguido del recuerdo
La imagen que vierte tu sonrisa
En el cariño esmero de la lucha

No olvidamos tu compromiso
Tu silueta
Acariciando el día que nos da la vida
No olvidamos tus palabras solidarias
En los momentos más difíciles que enfrentamos
Te sentimos
Te escuchamos
Nos reunimos para lanzar las estrellas que nos dejaste

Zenia Compañera
Navegas con el tiempo en nuestras vidas
Los desaparecidos tienen nombre
Rostros
Recuerdos mutilados
Que florecen por veredas
Por los barrios, pueblo y ciudades

En los cuerpos olvidados,
De los niños
Sin rumbo y sin destino
Tus pasos cabalgan con la esperanza
De un mañana nuestro
El que soñamos juntos y juntas
En la lucha clandestina

Zenia Compañera
Naces en cada grito cotidiano de justicia
Tú presencia
Me arrastra la conciencia
Me desgarra la memoria ante tu partida
Y el grito del compromiso libertario
Sigue en pie de lucha, compañera

Zenia Lorena Oliva fue desaparecida por los escuadrones de la muerte en mi país, El Salvador, el 6 de Septiembre de 1983, tenía 20 años. A ella y a los más de 40 mil desparecidos en mi país y América Nativa, éste modesto, humilde y pequeño homenaje.
Compañera Zenia ¡Hasta la Victoria Siempre!

aapayés

Haciendo equilibrios sobre el licor de tus entrañas











Ven a mi
Y hagamos de nuestros labios
Dos idiomas
Que hablen de lo nuestro
Haciendo equilibrios sobre el licor de tus entrañas
Como en las mías

Y que cuenten en su idioma
Las caricias que nacen de tus dientes, de mis dientes
Garras de pasión en mi sexo, en el tuyo
Desbordantes labios idiomas
Nuestra lengua
Creado con el grito en lo oscuro luz
Capricho del placer

Ven a mi
Y descubre mis colosos sentimientos que arañan tu espalda
Y me llevo a mis íntimos deseos tus pezones
Que emancipan mi elegancia
Con desborde sensación de tus pestañas
En mi erecto masculino sentimiento

Cuando en mi,
Orgía sensación de mis deseos
Te disfruto dibujando
Cicatrices de ternuras en tu cuerpo
Tatuajes delirantes de colores
Con el beso masculino
Que brota
Con nuestro idioma en el amor

aapayés

Por los siglos de los siglos, Amén










En el balcón del silencio
Apaciguaban mis colores sentimientos
Deslizando con vértigo
Abismo implacable de lo incierto
Frente a la pradera corteza de mi vida

Una ráfaga de pétalos del árbol
Interrumpió como un rayo
Mi perdida mirada al infinito,
Las Hojas que acariciaban mis mejillas
Descendían
Sin interrumpir mis suspiros,
Paulatinos
Navegaban en misterio cómplice
Del oculto romance venidero
Las acariciaba con mis ojos
Enjutando su pergamino celaje
Para deshojar-las con mis labios
Y besar el suelo pecho de tu cuerpo
Con dulzura infinita
De un te quiero en silencio
De un te amo a escondidas

No menguaron su trayecto a la alcoba
Silente de mis tentaciones
Mimos,
Rumbo al pecho sosiego cuerpo compartido con el viento
Que paralizó su caída,
Detuvo el tiempo el beso sublime

Implacables anhelos
Convertidos en eternos segundos
De tu aleteo sueño
Sintiendo el baile
Vaivén de mis caricias

Y así las hojas de tu piel
Acariciaron el principio
De lo que hoy compartimos en nuestra alcoba,
Todos los días de nuestras vidas
Con un esplendido te quiero
Y te amo sin frenos
Por los siglos de los siglos
Amén

aapayés

Con los pobres continente la palabra, Benedetti









Cuento los disparos de tus versos
En el desierto continente americano
Tu nombre cúspide lucero
Ilumina el camino necesario
Marchitado por lo hombres de uniformes
En el oscuro ocaso del silencio
Tiranía malparida de los gringos

Tu nombre
Vientre fruto de los versos
Lucha literaria y libertaria,
Que pululan por doquier el horizonte
Centinela de tu verbo consagrada a la poesía

Cuento las caricias dibujadas
Lienzos vírgenes tus manos conquistaron
Anidando en la conciencia compartida
En el camino utopía necesaria
Tejiendo los discursos del poema
Que a nosotros con ternura nos llegaron

Hoy recuerdo el capricho conquistado
Bajo el nombre Benedetti calculado
Siembra vida tu presencia milenaria
Que contigo en la lucha nos quedamos
Compromiso literario y verbo, verso,
Lucha libertaria la poesía

Con los pobres continente la palabra,
Benedetti
Sur, erguido surge el cielo de victorias
Beneditte por siempre compañero

aapayés

En el lecho acogedor de tu vientre









 No soy la gota perdida en la tormenta acumulada
Del cielo cómplice de mi vida

No soy la brisa que acaricia mi destino
Ante las precipitaciones
Del diluvio pregonero
De los versos enjutados en mis venas,
Torcidas por el camino laberinto de mis nervios

No soy la luz que penetra
En las placenteras mañanas de primavera
Y desfilan minúsculas caricias
Al horizonte locuaz de tu cama

No quiero ser todo,
Simplemente al que amas
Por este camino estrecho de la vida
Aún después de nuestra partida al sosiego silencio eterno

Solo quiero acariciar el sol
Con el gesto más sublime y tierno
Del recién nacido
En el lecho acogedor de tu vientre

aapayés

Sensaciones infinitas del beso









Me sorprendió tu cuerpo
Silueta
Noche iluminada
Luna
Reflejo fiel de tu boceto
Andar
Malicia
Al estruendo deseo de mi cuerpo
Cuello,
Piel de tus labios
Precipitados dirección mía
Encuentro infalible
Para deslizar la esencia del beso en tus piernas,
Pubis,
Vientre,
Y disparar con vigor energías
Lengua fluida
Eléctrica
En moviendo estruendo,
Que sorprenda tu cuerpo
Al ritmo placentero y frágil
Sensaciones infinitas del beso cómplice
Antes de entregarnos a todo

aapayés

Opus en Sol mayor de nuestros poros

















Placidas
Sublimes
Y
Frágiles
Pulularon las palabras
Esculpidas
En las esquinas de mis ojos,

Brotaron sin cesar
Y
Sin piedad
Al escribir tú nombre
En el río manantial de tu destino
Aflorando eternos versos de colores
Mezclados con tu cuerpo,
Lienzo imagen del te quiero
Sin barreras,
Sin caprichos,
Sin temores
En el vientre azul de tus pestañas
Palpitando al compás de nuestros besos
Anidando en el calor de nuestro sexo

Inagotables de armonías complacientes
Sinfonías con su ritmo y sus silencios,
Pentagrama
Solfa escrita en nuestros cuerpos
Partitura
A ritmos imparables
Gestos orquestales de caricias momentáneas,
En el abismo
Tope de tu vientre
Placidos
Quedaron nuestros cuerpos
Al final de la sonata cotidiana,
Opus en Sol mayor de nuestros poros


aapayés

En plena erupción a cuerpo abierto, de tus piernas








Mi cielo está color labios, tuyos
Que acarician el porvenir de nuestros besos
Tu cuerpo,
Quema como el sol
En pleno movimiento fecundo
Enredado al mío,
Masculino porvenir
Que más da,
Si el cielo es cómplice de lo nuestro
Nos ve dibujar siluetas bajo la luna llena
Con el resplandor efímero del gesto mas erótico del momento
Nos sonroja su presencia
Pues descubre con ternura luz
Las posiciones más elocuentes
De nuestros cuerpos
Creativas,
Para descubrir el secreto muy bien guardado
En tus poros volcanes miniaturas,
En plena erupción a cuerpo abierto, de tus piernas
Enlazamos el beso, que nos incita a la conquista placer
Para erguir el movimiento que nos lleva
Y conjuga la pasión color luna y sol
Al compás de su eclipse
En pleno movimiento

Voluptuoso verbo
Convertido en gemidos suspiros
Para seguir siendo ante el sol y la luna
Cómplices de nuestro amor
Que apenas comienza con un beso
Cada vez que nos encontramos en la alcoba
Que nos desnuda sin cesar por expremir,
Lo nuestro

aapayés

Del placer que apenas comienza con mis labios









Quiero un beso
Lo deseo en silencio
Acerca tus labios a los míos
Juega con ellos,
Antes de mojarlos con tu esencia
Femenina de tus labios
Dibújalos
¡No!
No me muerdas todavía
Acaríciales despacio
Siente mis suspiros, disfrútalos
Lame mis labios
Enjuaga mis deseos con tu lengua
Y siente la mía en tus senos labios de victoria
Cúspide
Camino nos espera, muérdeme
Si, así con furia,
Hazme sentir tus dientes
Embriaga-me, entrégate con tus labios a los míos
Y hagamos del beso
El sexo creador de maravillas de siluetas corporales

Déjame hacerlo
Dame tus labios, suéltalos
Que mis caricias masculinas
Jueguen con tu lengua
Senos de tu sexo abierto a la entrega
Del placer que apenas comienza con mis labios

aapayés

La noche en versos, se siente el perfume de mujer Iluminando el camino del amor









Te imaginas
Mis labios deslizando por tu cuello
Por tu vientre pubis de mis caricias
Tembloroso cuerpo
Erguido de pasión compartida
Deslizando mi lengua por tu espalda
Muslos derretidos con el gesto más cruel del deseo
Labios penetrando
Tu interior encuentro de tus labios
Poniendo al descubierto los secreto más íntimo de tu cuerpo

Te imaginas
El ritmo de explosión ternura
Tatuada en tu cuerpo con mi talla masculina
Desformando y formando nervios
Del elixir cotidiano
En el silencio cuerpo del deseo
Cabalgando fronteras prohibidas
Hasta agitar el sendero y estrecho mundo de tu ser
Cobijando con tu libido entrega mí destino
Grito, en silencio
De la locura construida con nuestros gestos
Más excitantes y agresivos del momento, ternura creadora
De la entrega misma al infinito
Hasta saciar el último suspiro del orgasmo construido
A pausas de segundos milenarios
En cada poro sudor pasión
Del grito delirante del deseo
¡Penétrame sin temor y sin tapujos!,
Y hazme eterno el momento preciso del orgasmo conquistado

Te imaginas
Nuestros cuerpos derretidos y en reposo
Sudor río de la entrega al mar abierto
Tatuado en el alma manantial de mis besos

aapayés

Un siglo de silentes memorias








 Un siglo de sueño
Calcado con el laberinto escalofrío del viento,
Susurró la vejez nutriente del atardecer
Copioso del vagabundo
Perfil del silencio
Al encuentro pérfido de los años

Un siglo de silentes memorias
Apaciguaron mis caprichos ortodoxos
De la ternura lujuriosa de mi soledad
Que comparto victorioso con mis anhelos
De sentir el regocijo beso
En el árbol océano de la montaña, cuerpo

Un siglo de pasiones
Explotan en versos
Para rociar el capricho de tu lectura
Ante mis tentaciones
De ser el que ame en el silencio sueño
Desde que estas a mi lado

aapayés

Bello, esbelto frágil de mis tentaciones









Sublime
Es despertar con el olor a tus cabellos
Al lado de mis sentimientos,
Viva de tu presencia
Sublime caminar
Tus versos movimientos
Comas,
Puntos,
Dos puntos,
Puntos y seguidos
Germen verso de la distancia que nos separa
Punto y aparte
Para esperar tu llegada
En titulo encabezando mis besos
Frases enteras gemidas con tus labios
Y dictados con los míos
Mojados,
Sonrojadas mejillas
Erizos tus pezones
Interrogación directa con mi presencia
A la desnudez maquillaje
Bello, esbelto frágil de mis tentaciones
Seducción
Dictada con tu lengua
Al fragor delirio de los verbos
Que nacen solo con tus besos

aapayés

Quietud sabia de tus anhelos de ser siempre ella








Voy contigo
Al sosiego paladar de las virtudes
Concupiscencia y señorial aliciente
Al verbo escrito en tus suspiros

Diptongo y soberbio
Escrúpulo vaivén de la nostalgia,
Susodicha incertidumbre
Afecto al desorden
Escrito en tus labios abiertos al secreto

Cuento otoñal,
Acentos malabares
En estos laberinto de poemas,
Del colibrí en vuelo
Al centro de tu esencia vespertina
Cabellos cruciales en el viento reciproco de tus virtudes
Antes de regresar tus ojos a los míos
Quietud sabia de tus anhelos de ser siempre,
Ella

Mujer
Vuelo caricia vida de mis sueños

aapayés

Amor incomparable luz de tu presencia








Sentí tu calor
Luz de mi vida
Llegando en el umbral
Terciopelo cuerpo de tus pasos
Con esa inmensidad del cielo
Me cobijas con tus cuentos versos
Llenos de luz
Día
Sol
Amanecer del tiempo en tu silencio
Hermoso
Si,
Solo así
Ahí
Me doblegará el alma con tus palabras

La esencia misma de tu alma
Calcada en mi secreto mundo
Del silencio
Amor incomparable luz de tu presencia

aapayés

Hoy solo quiero acariciar tu cuerpo









Hoy solo quiero acariciar tu cuerpo
Con mis parpados escritos de mi alma
Y perderme en tus íntimos sentimientos compartidos
Con la pasión de seguir por el camino
Sendero de tus labios enlazados con los míos

Hoy solo quiero sentir el muro caricia de tu vagina
Abrazar mi sentimiento deseo pasión en tus hilos
Nervios de tus entrañas, como en las mías
Para derrochar todo mi ser en tu interior deseo,
Infinito y amarrados con furia tejidos
Arañados de soberbia inhóspita del sexo
Enlazados con el grito furia del éxtasis del amor
Hecho verbo con tu cuerpo y versos con el mío

Hoy solo quiero hacer del tiempo
El placer inmenso de sentirte mía
Con mis versos poemas infinitos de ternura
Pasión escrita con tu cuerpo
Y publicados con el mío

Hoy solo siente mis gemidas letras en tu alma
Para conspirar siempre en el universo secreto
De lo nuestro

aapayés

Epicentro sentimiento de mi alma







 

Me embellecen tus palabras
Al escuchar la brisa del celaje
Viento de tus anhelos compartidos,
Mi cuerpo se manifiesta con dulzura
Precipitando el abismo vuelo
A tus brazos verbos, ilusiones de mis sueños

Mi cuerpo sin tus caricias poemas
Se esparce en porciones caprichos,
Derretidos granitos de arena
En pleno sol cubierto con las comas literarias
Del abecedario interceptado con mis labios

Mi piel vierte sus emociones de tristeza
Al no sentir el maravilloso oxigeno
De tus mayúsculas metáforas
Rumbo al epicentro sentimiento de mi alma

aapayés

Silencio derretido en tu boca








Largo es el silencio derretido en tu boca
Cubierto de pétalos infalibles de tus versos
Besos
Palabras escritas vocalizando mis deseos


Largo es el lamento,
Cristal insípido transparente
Del rocío acumulado en tus ojos,
Viento color manantial
Cuerpo entregado al terciopelo diáfano,
Lagrima
Dirección tu espalda,
Caricia emancipadora de tus caderas

Larga la espera,
Por sentir tus yemas
Cálidas en mi secreto
Interior compartido,
En lo más íntimo de nuestras encrucijadas
Enredados con las sabanas
Colores intensos,
Sudor nuestro
En pleno argumento de palabras obscenas,
Si son dichas en público

aapayés

Delirios infinitos de mis deseos









Dibuje mis delirios infinitos de mis deseos
Delineando con dulzura
Cúspide de mis tentaciones
Tu silueta línea fina de tu ropa interior
Con mi lengua humedecida por la pasión
Curva de tus caderas, pubis de mis labios
Intensificando caricias inagotables
En el quiebre cruce
De tus senos alimento cruel de mis besos
Con el sostén por tu espalda
Me incita a la ternura
Fugaz deseo feroz de imponer mis besos
Marcados en tu cuerpo, completo de mi pasión

aapayés

Lluvia, presencia tuya











Naufragios
Y diluvios sentimientos
Corriendo por la cúspide
Del cielo incalculable,
Celeste,
Blanca nube,
Ellos me acompañan
Al acariciar
Tú aroma
Viento
Lluvia, presencia tuya
En mi abnegado silente deseo de tus manos
Masculina pasión
Convertido en fuego
Derretido en tus entrañas

aapayés

De tu mano me siento eterno










El paladar de sentir
El capricho caminar a tu lado
Es inexplicable, cuando de la mano
Descubrimos el sentido único de nuestro amor
Rumbo a ese mar escrutinio de caricias
Que nos doblega
Al escondite hemisferio de los árboles
Parque esbelto tu presencia

De la mano dibujamos la esencia del amor compartido
En el que nos escondemos cuando palpita
La exquisita lengua tuya unida a la mía
Para cabalgar en el sendero placer del beso
Que tanto nos une, en el clandestino
Y cómplice deleite amor

De tu mano me siento eterno
Con tu calor ilimitado al mío
Para seguir siendo siempre amantes

aapayés