miércoles, 22 de julio de 2015

Infinito brillo de la esperanza









No soy nada,
Ni nadie en este mundo,
Me carcome la zozobra de morir decapitado
Cercenado por las cucharas pequeñas
Que dibujan los ojos
Los extirpan para gozar de su sadismo
Los gestos más oscuros del ser humano están aquí
En estas cuatro oré-alas de la tortura
Las veo
Las siento
Me vigilan
Me aniquilan solo con sus pasos,
Sonido horrendo de la muerte
Cuando se aproximan a este cuerpo inepto de ser libre
Como la hormiga que dibujó mi rostro esta tarde,
Esta noche o esta mañana
No sé que tiempo hace en esta celda
Pero sentí los pasos de la hormiga caminar
En las heridas de mi alma
Sentí su pena,
La dicto
Ante miles que están conmigo todo el tiempo
Camaradas, hermanos, pueblo mío

Pero igual
No soy nada
No soy nadie

Pero soy el que lanzó las estrellas al infinito
Brillo de la esperanza
Para ser siempre el que ama...

Lo escribí hace mucho en una celda
Que me cubrió de arañas heladas
Carcomiendo mis entrañas
Eso, eso a mi me dio vida
Guardé esos momentos escritos,
En mi silencio

Para hoy te los entrego
Con el mismo silencio que las guarde siempre

aapayés