miércoles, 22 de julio de 2015
Lluvia, presencia tuya
Naufragios
Y diluvios sentimientos
Corriendo por la cúspide
Del cielo incalculable,
Celeste,
Blanca nube,
Ellos me acompañan
Al acariciar
Tú aroma
Viento
Lluvia, presencia tuya
En mi abnegado silente deseo de tus manos
Masculina pasión
Convertido en fuego
Derretido en tus entrañas
aapayés
De tu mano me siento eterno

El paladar de sentir
El capricho caminar a tu lado
Es inexplicable, cuando de la mano
Descubrimos el sentido único de nuestro amor
Rumbo a ese mar escrutinio de caricias
Que nos doblega
Al escondite hemisferio de los árboles
Parque esbelto tu presencia
De la mano dibujamos la esencia del amor compartido
En el que nos escondemos cuando palpita
La exquisita lengua tuya unida a la mía
Para cabalgar en el sendero placer del beso
Que tanto nos une, en el clandestino
Y cómplice deleite amor
De tu mano me siento eterno
Con tu calor ilimitado al mío
Para seguir siendo siempre amantes
aapayés
Infinito brillo de la esperanza

No soy nada,
Ni nadie en este mundo,
Me carcome la zozobra de morir decapitado
Cercenado por las cucharas pequeñas
Que dibujan los ojos
Los extirpan para gozar de su sadismo
Los gestos más oscuros del ser humano están aquí
En estas cuatro oré-alas de la tortura
Las veo
Las siento
Me vigilan
Me aniquilan solo con sus pasos,
Sonido horrendo de la muerte
Cuando se aproximan a este cuerpo inepto de ser libre
Como la hormiga que dibujó mi rostro esta tarde,
Esta noche o esta mañana
No sé que tiempo hace en esta celda
Pero sentí los pasos de la hormiga caminar
En las heridas de mi alma
Sentí su pena,
La dicto
Ante miles que están conmigo todo el tiempo
Camaradas, hermanos, pueblo mío
Pero igual
No soy nada
No soy nadie
Pero soy el que lanzó las estrellas al infinito
Brillo de la esperanza
Para ser siempre el que ama...
Lo escribí hace mucho en una celda
Que me cubrió de arañas heladas
Carcomiendo mis entrañas
Eso, eso a mi me dio vida
Guardé esos momentos escritos,
En mi silencio
Para hoy te los entrego
Con el mismo silencio que las guarde siempre
aapayés
En el cinturón de tus brazos

Dormía
En el cinturón de tus brazos
Presionaban mi pecho
Lleno de amor
Latiendo por tus besos
Dormía
En el silencio lecho que te hice mujer
Recorriendo los versos, hilos
Cubiertos de tus pasos
Campo abierto de tus cabellos
Recogí
Mi brazo
Que dormía en tu mejilla,
Cubriendo
Tus besos de ternura que dibujaron antes
Que te quedarás dormida
En el silencio de mis labios
aapayés
Pubis centro de mi atención

Mis ojos
Crecieron de emoción
Con tu silueta centro de mi pasión
Acariciar tus sentimientos
Deseos
Viertes con tus manos
Pubis centro de mi atención
Ruborice
Mis cabellos
Mis labios enmudecieron
El aliento pronunciado,
En el círculo gesticulo de mi boca
Antes de pronunciar el te quiero cotidiano
Que derrocha el caminar
Clandestino en mi interior
Mis ojos
Dibujaron tu paladar
Antes de penetrarlos con vigor
Para sentir y descubrir
El grito de tu vientre
Amarrado
Al sendero estrecho de mis deseos marrón de mis ojos
Tus manos,
Lentas muy lentas
Deslizaron tu silueta
Línea
Enlazada con el gesto voluminosos de tus pechos
Dedos presionando la cúspide
Infinito centro erguido en tus manos
Mis ojos
Se cerraron
En silencio placer
Después de acariciar el centro
Interior de tu querer
Derretido con la sonrisa, gozo
Me entregue muerto a tu querer
Besos
Del te amo
En murmullo al oído
Sueño
Obligado
Al sentir el aliento martirio de tu cuerpo
Dilatado con el mío
Al suspiro manantial
Reposo compartido y necesario
aapayés
Entre tú y yo

A orillas de la luna,
Rozó el cuello de las mariposas
Que engendraron el vuelo
Emancipador de las prófugas y profanas
Tentaciones al desconocido beso de las estrellas
A orillas del sol,
Encontramos las calenturas violentas
De los cometas en su despedida
Al enjambre y vagabundo oscuro espacio
De tu alma, amor intimo de tus tentaciones
Entre la luna y el sol,
Nos encontramos para cobijar a terciopelo
Nuestros cuerpos, que claman
Por la unidad infinita de la pasión
aapayés
Quietud sabia de tus anhelos de ser siempre, Ella
.jpg)
Voy contigo
Al sosiego paladar de las virtudes
Concupiscencia y señorial aliciente
Al verbo escrito en tus suspiros
Diptongo y soberbio
Escrúpulo vaivén de la nostalgia,
Susodicha incertidumbre
Afecto al desorden
Escrito en tus labios abiertos al secreto
Cuento otoñal,
Acentos malabares
En estos laberinto de poemas,
Del colibrí en vuelo
Al centro de tu esencia vespertina
Cabellos cruciales en el viento reciproco de tus virtudes
Antes de regresar tus ojos a los míos
Quietud sabia de tus anhelos de ser siempre,
Ella
Mujer
Vuelo caricia vida de mis sueños
aapayés
EDe este mundo dantesco y pusilánime

Rostros del olvido
Me invadieron las tinieblas
Recordando el precipicio
Que entre ellos nos separa
Es el rostro de la vida pensando en el castigo
De este mundo dantesco y pusilánime
Ante el crimen colectivo
De los días de martirio
Que me invade escalofrío
Rostros míos son las venas
Del castigo colectivo
Continentes marginados
Hoy me invaden esos rostros
Recientes del sistema en decadencia
Hoy mi alma es un ápice ante ellos
Los nuestros, los de siempre
Son mis lagrimas marchitas
Con el cielo inexistente la esperanza
No tiene nombre en el silencio del océano desierto de la vida
aapayés
Virgen de mis caricias labiales
Hoy sentí en el pestañeo de mis labiosEl recuerdo de tus yemas acariciadas la primera vez
En la cita secreta nocturna bajo el lienzo de tu sonrisa
Con dulzura tentación de tus deseos,
Respondiste nerviosa y tierna a tus caprichos
Mojando tus labios con tu lengua
Gesto seductor del inicio al íntimo secreto de nuestro primer mimo
Con la pasión de tus yemas mezcladas con las mías
Delineando nuestros labios temblorosos
Cuando mis caricias perforaron los tuyos
Cómplices del inmaculado beso de nuestros pecados
Nos convertimos en versos mezclados en vida
Hoy sentí ese peculiar gesto de tus cabellos
Cuando acariciaste con ellos mi mejilla
Buscando mis labios, que en tu cuello dibujaban
La perfecta línea de tu cuerpo
Virgen de mis caricias labiales
Hoy renació la vida espiritual de tu presencia
En mis pensamientos ancestros de nuestros sueños
Que no llegaron,
Sólo quedó tu recuerdo, fugaz y frágil
Como el parpadeo mismo en la lectura de tu silueta
Desde el silencio te dibujan mis yemas sudorosas
Plasmando en versos el ósculo cómplice que nos dimos
A partir del disparo mismo de nuestras manos
Ese día que supimos amarnos como niños
Paso a la adolescencia de la vida
Como un gesto pregonero en mi memoria
Te asomaste a interrumpir el verso dedicado al silencio
Hoy sentí ese momento en nuestras vidas, que aún perdura
Sin tu presencia
aapayés
El silencio beso iluminado

Le robé a la luna
Nuestro suspiro escondido
Lo cobijé,
En un instante fugaz vuelo de la nube
La cegó frente a mi ventana
En la misma que nos dimos el jadeo suspiro y necesario
Para sentirnos vivos y amarrados
Húmedo piel caricias labiales
Le robé nuestro secreto a la luna
Que nos robó la noche esbelta caminar pausado
Y nerviosa con tu traje claro y transparente
Dibujando arco-iris millonarios
Rumbo al enigma cuarto de tus deseos
Robé a la luna
El silencio beso iluminado
En el eco del te amo colectivo
Ojos maquillados con su imagen transparente
Derretidas en pupilas cotidianas
Con su retina esperando su regreso
Del suspiro nuestro ante la luna
aapayés
Escritos con tus pasos camino dirección mía

Quietud
Verso que te ofrezco,
Tiene mi alma escrita
Vierte esencia verbo fruto de tu vientre
Imagen silueta mía de sueños
Nacidos con tu presencia infinita
Serena y frágil labios de mis besos
Que hoy,
En manos de tu amor
Entrego con mis ojos cerrados
Y mi alma abierta a tus pies
Quietud es mi verso
Escrito con mí sangre color tuyo
Silente mujer de mis deseos
Genuina sensación de mis tentaciones
Vertiente, fruto de mis delirios
Amor profano
Y profundo sentimiento
Que me ayuda ser el que sueña,
Tú presencia vida manantial de versos
Escritos con tus pasos camino dirección mía
Quietud espacio nuestro
Es lo que somos y seremos con el alma eterna,
Mujer
aapayés
De tus versos colores infinitos

Me llevo
Como el viento
Las tentaciones que nacen a solas,
En mi quietud permanente
Con los trazos carboncillo
Lienzo vida de mis locuras
Caricatura a veces de mis sentimientos
Que abrigan solo esperanzas
Esmeraldas virtudes
Conmovidas con los sueños que me abandonan
Cuando dicto pinceladas
En tu cuerpo torrencial de mis colores
Me llevo
Y elevo
Las llaves de mis oleos
En oleadas márgenes del reciproco capricho
Selectivo y colectivo
De tus versos colores infinitos
Al leerte y leerme
Verbo de tus deseo y tentaciones
Viajan con tu nombre disfrazado en arco iris
Brillo,
Labios seductores de mi deseo
Hálito de tu sed del beso compartido
Vierte
Mujer infinita de mis tentaciones
Los besos que hoy
Trituro con mis manos
Escritas en el cielo de tu boca
Con mi lengua
Carcomo tus delirios y los míos
Antes de poseer tus caricias en mi cuerpo
Erguido deseo eterno de tu vientre
aapayés
Mis ojos

Mis ojos
Crecieron de emoción con tu silueta centro de mi pasión
Acariciar tus sentimientos
Deseos
Viertes con tus manos
Pubis centro de mi atención
Ruborice
Mis cabellos
Mis labios enmudecieron
El aliento pronunciado,
En el círculo gesticulo de mi boca
Antes de pronunciar el te quiero cotidiano
Que derrocha el caminar
Clandestino en mi interior
Mis ojos
Dibujaron tu paladar
Antes de penetrarlos con vigor
Para sentir y descubrir
El grito de tu vientre
Amarrado
Al sendero estrecho de mis deseos marrón de mis ojos
Tus manos,
Lentas muy lentas
Deslizaron tu silueta
Línea
Enlazada con el gesto voluminosos de tus pechos
Dedos presionando la cúspide
Infinito centro erguido en tus manos
Mis ojos
Se cerraron
En silencio placer
Después de acariciar el centro
Interior de tu querer
Derretido con la sonrisa, gozo
Me entregue muerto a tu querer
Besos
Del te amo
En murmullo al oído
Sueño
Obligado
Al sentir el aliento martirio de tu cuerpo
Dilatado con el mío
Al suspiro manantial
Reposo compartido necesario
aapayés
Vuelo en pleno océano del alma

Respiro,
Suelto el aliento
Al vacío solidario de mis anhelos
Se marcharon las gaviotas en verano
Me dejaron escondido en el espacio
Aleteo musical de mi agonía
Respiro
Suplicios desgastados
En el mar soledad completa
Del germen pez de mis caricias
Siguiendo el descontento
Coloquial de mis pestañas
Disfrazadas de mendigos caprichos
Que no sueltan el vuelo en pleno océano del alma
Respiré
Reciproco olvido
Del obsequio perentorio
Decapitado espíritu de caricias
Maniatados con los hilos del renacer
Escombro de mis palabras en el césped que ya no existe
En mi llanto manantial
Verde
Espíritu marginal en invierno del sur de mis costillas
Cosquillas
Recital de mi cubículo horizonte de mi vida
Respiré
Siempre el hálito secreto de mi incondicional amor
A tus pasos
Marcha miniatura de tu cuerpo
Que nunca llego a sentir el calor
De mis labios
Ni el te quiero erizo de mis deseos
aapayés
Dictando acentos necesarios

Vamos a romper un poco los esquemas
Triturando las palabras mañaneras del silencio
Descubrí que el avestruz
Se encuentra al borde de su llanto
Decapitado por la copa de champaña que bebió
Siendo estiércol del compinche
Ciudadano intrépido del agobio
No pudo volar
Solo corría mar arena cuerpo adentro
Con el crepúsculo incierto de que seria
Estrictamente prohibido renacer en su cuna,
Se balanceó entonces a su cueva
Para re-ubicar sus patas y correr
Vanguardia de proverbios escritos en sus pezuñas
Mañaneras del destino perdido
En el espacio del cuerpo aniquilado
Dictando acentos necesarios
Antes de introducir a gritos
El punto final de su llanto
Cacaraqueando avestruz presencia
En medio de la oscuridad de la niebla
Del rincón que no existió en su dirección
Que ni siquiera conoció
aapayés
Disparé los primeros versos color brillo

Disparé las primeras estrellas
En el desierto de la distancia,
Se aglutinaron
En el espacio infinito de tus ojos
Embelleciendo de luz tu silueta en el suelo cielo
Con tu sombra vestida de nube ante la huella divina de tu presencia
Disparé los primeros versos color brillo
Del astro que llego hasta tus pestañas
Con el viento incógnito,
La víspera de mi anhelo
De abrazarte con mis sabanas negras y blancas del alma
Iluminé
Al sol
Firmamento llamado cuerpo esbelto con tu nombre
El calor y su brisa
Son el verso
Que dictan tus cabellos
Con su danza vestida de luna,
Sol
En pleno movimiento fugaz de las estrellas
Soy el creador de las estrellas
Y de ellas nace mi ternura y amor infinito,
Mujer
Digna de mis versos
Digna de la vida
Digna incondicional de mi entrega
aapayés
Suelto el aroma de tu cuerpo
Úngeme mujer de tu presencia

Úngeme mujer de tu aliento
Paladar capricho de mis sueños
Úngeme mujer de tus caricias
Pues con ellas exterminas mis torturas
Cuando en el camino estricto de tu ausencia
No me miro ni en la sombra de mis pasos
Úngeme mujer de tus consejos
Sabiduría infinita de la vida
Al inmenso saber de tu experiencia
Úngeme mujer de tu presencia
Y hazme sonrojar,
Con tus labios murmurando tus deseos
Antes de abrazarte en mí lecho,
Enjambre de ternura
Y eternos malabares movimientos
Al deleite camino de tus besos, cómplice contactos de mis labios
Úngeme mujer de tu sonrisa
Que opaca la tristeza por tu ausencia
Úngeme mujer de tus suspiros
Para ser completamente tuyo
aapayés
Esculpe con tu boca mi agonía

Quiero beber tus besos pasión
Saciarme en ellos de amor
Sentir tus labios
Elixir del vivir, cuerpo, pechos
De mis sueños amor incondicional
De tu presencia
Te vi
Te veo
Te siento en mis pupilas
Mi sangre, latir del corazón
Vida
Siento tu cuerpo
Tus poros uno a uno los bebo me baño en ellos
Aliciente esencia
Suspiro en tus oídos el deseo compartido
Beber y descubrir tus esquinas más húmedas
Labios erguidos
Enjambre de revoluciones al beberlos
Me muerdes
Lo muerdes
Asimilas mi placer
Erguida tentación de tu boca
Es tuyo
Soy tuyo
Siento tus dientes en mi alma
Me gusta
Me baña tu presencia
Perforo con ansias mi destino
Destino implacable de tu vientre
Cabalgando mí destino
Mis ojos perforando
La imagen de tu cuerpo
Furia compartida que dilata la esencia de sentirnos nudos
Capricho femenino del deseo
Dibuja con tus manos mi presencia
Esculpe con tu boca mi agonía
Y con tu vientre mi martirio
aapayés
Cuál cuerpo estrecho de camino marginado

Me baño el lucero de la mañana
Convertido en luciérnaga de día
Brusca imagen del reproche visceral del descontento
Arrojó por la esquina de mis sueños
Todo lo que en ella esperaba mi destino
No reprocho nada ni un pétalo de su cuerpo
Simple esfera de la vida
Ella
Inocente
Humilde
Bella como ninguna
Hemisferio de mi rincón
La vi crecer cual gorrión en pleno vuelo
Sigilosa e inteligente como nadie
En el crepúsculo de la verdad
De ayer
De hoy
Y siempre
La vi partir así como llego
Imagen copiosa de mis ojos a distancia
Cruel y efímera sensación del viento
Que desvanece mis lágrimas
Aniquiladas por el mismo sentimiento que las vio nacer
Lloré como ayer, siendo niño
Este amor infinito como el tiempo
Así
Quedé viendo su partida sin decir nada
Me quedo doblegado
Cuál cuerpo estrecho de camino marginado
En el túnel equilibrio
Del beso que jamás le pude dar
aapayés
Luces marginales de colores

La mirada con rango misterioso y sombrío
Me invadió,
Del árbol que pasó corriendo
Sonriendo de su destino
Sus hojas envueltas con luciérnagas
Parecía un árbol olvidado en la nieve
Con luces marginales de colores
Sin el color preciso de la luz
Lo deslizaban hacia ese inhóspito mundo
De la soberbia obsesión del misterio
Logrando conquistar en su paso
Mi mirada inhóspita de la sorpresa
Lo abrace con mis pestañas crueles
Cuál luciérnaga picaba mi ojo
Tiñéndolo de aluminio marchito,
Metal con el que enlazaron las luces en el árbol
Y así, pasó sin decirme nada
Y así, me quedé sin decirle nada
Esperando su regreso
Cánticos de azulejos del destino de la vida
Con la nieve floreciendo por doquier
Camino alma blanca de mis sentimientos perdidos
En el horizonte
Cómplice de mis deseos marginales en el amor
Que no tendré aunque lo desee mi destino
aapayés
Aunque sea en mi pantalla elocuente de mis ojos

No soporto el silencio
Si no encuentro tu mirada
Y tus cabellos desfilando por el pasillo escondido
En el laberinto coloquial de tus pasos
Rumbo al vigor esfuerzo de mis brazos
Para cobijar la celestina membresía de tu ojos
No soporto la lluvia
Si no estás a mi lado
Para contar los poros de tu cuerpo
Al compás de las gotas millonarias
Que dibujan en el suelo la esencia de nuestro amor,
Momento preciso que descubro uno a uno
Los agujeros erizos de tu cuerpo
Disfrazado con mis besos diluviales
En plena tormenta de verano
No soporto estar en casa
Si no siento tu presencia
Aunque sea en mi pantalla elocuente de mis ojos
Para dictarte mis pestañas en tu ombligo
Junto al bosque de tus vellos,
Cuello eterno de mis labios
Deslizando a tus senos manantiales de caricias
Al encuentro de tus labios infinitos de emoción
aapayés
Desnudos hechos nudos en el silencio de nuestra agonía

Soy capaz por tu felicidad
De entregarte mi corazón en vivo
Y que hagas con el, lo que tu alma dicte
En los momentos más difíciles de tu angustia,
No importa que me crucifiques
Con tus besos alejados de mis labios
En ellos sabes que están plasmados
Los vértices de mi destino
Complicidad eterna de tu dicha
Soy capaz de escribir tu nombre en mi cuerpo
Que lastime hasta que sienta el sello
Femenino de tus labios
Teñidos de rojo con tu carmín sangre de mis deseos,
En el derrocharás el césped de tu piel eriza
Cultivando pasión reciproca con tus pezones
Derretidos en mi pecho y escritos con tu aliento
Carmín de tus besos labiales en mi boca
Soy capaz de olvidar hasta mi nombre
Y origen de mis tentaciones
Para entregarte el eco de mis gritos de amor
Que pululan por el incógnito
Camino en el que vinimos desde hace mucho
Que nos dimos el primer gesto de afecto
Con las yemas de nuestros dedos
Titereteando los claveles de tus cabellos
Rozando el porvenir de nuestros pasos al infinito cielo
Del abismo placer colectivo de nuestros cuerpos
Desnudos hechos nudos en el silencio de nuestra agonía
Soy capaz mujer inmaculada y divina de mis besos
Ser siempre el que te ame a pesar de todo
Capricho sigiloso ante nuestras vidas
Fiel, lucida y perfecta armonía con tu nombre hecho verbo
Mujer
aapayés
Del libido cielo de mi interior
¡Toma!
Es mi cuerpo el que te entrego
Has con el lo que desees
Siente
Busca en cada esquina
El suplicio profundo de tus besos
Muérdelo
Lámelo
Siente como me pones
Exprime la pasión que dispara por tu cuerpo
Aniquila sus caricias con la tuyas
Hazme tuyo
No dejes nada en el
Atormentalo
Así como el grito extremo escrito con tu lengua
En el pecho cautivo de tus labios
Toma mi cuerpo
Arde
Quema
Por tu presencia blanca seductora
Del libido cielo de mi interior
Que explota como el sudor en plena erupción cautiva de siglos
Tómame
Hazme tuyo
Cautivame como la primera vez que te tuve en mis brazos
Y nos hicimos toda la noche erguidos de pasión en tu vientre
Una y otra y otra sin parar hasta el amanecer,
Que nos vistió de silencio, sueño
Para derrochar nuestros pleitos amorosos
Del bien continuar
Aún dormidos sin cesar
Toma mi cuerpo y has con el lo que quieras
aapayés
Entera imagen del fruto crujiente
Eres
Esencia viva de la ternura
Allá en el llano abierto de tu vientre
Encontré refugio
Sin saberlo
Escuche tu palpitar enjambre de emoción
Al escuchar mi voz en tu corazón
Eres
Sueño miel de mi paladar
Espuma luz de mi despertar
Imagen fiel de mi caminar
Eres
Sencillamente el llano mujer completa
Entera imagen del fruto crujiente
Del verso cálido tu belleza
Tez blanca cielo nube
Del amor esperado por siglos
En el rincón de mi capitulo
Que hoy comienza con tu presencia
Eres
A la que entrego todo
Lo dejo todo
Olvido todo
Y me llevo al infinito sendero de mi vida
Tú compañía
aapayés
Congelando tus besos en mí pecho

El frío quema
Vaticina tus abrazos en plena noche
Inocua de besos y caricias múltiples
Me baña la nieve de tu piel
Me cobijo con tus cabellos rubios
En plena tempestad violenta de ternuras
Y ternezas reciprocas
El frío me alimenta
Me dejo plasmado en el espacio de nuestros besos
Tus palabras congeladas en el aire
Flotando hacia mi alma abierta
Esperando-las con el calor que imana tu presencia,
Las leí cristalinas como tu belleza
Pura imagen transparente de tu esencia de mujer
El frío me invadió
Congelando tus besos en mí pecho
Que hasta hoy solidifico en mi cuerpo
Hasta tu llegada derretirlos con tus mimos
Calor inmaculado de lo nuestro
aapayés
Infinito brillo de la esperanza

No soy nada,
Ni nadie en este mundo,
Me carcome la zozobra de morir decapitado
Cercenado por las cucharas pequeñas
Que dibujan los ojos
Los extirpan para gozar de su sadismo
Los gestos más oscuros del ser humano están aquí
En estas cuatro oréalas de la tortura
Las veo
Las siento
Me vigilan
Me aniquilan solo con sus pasos,
Sonido horrendo de la muerte
Cuando se aproximan a este cuerpo inepto de ser libre
Como la hormiga que dibujó mi rostro esta tarde, esta noche, esta mañana
No sé que tiempo hace en esta celda
Pero sentí los pasos de la hormiga caminar en las heridas de mi alma
Sentí su pena,
La dicto
Ante miles que están conmigo todo el tiempo
Camaradas, hermanos, pueblo mío
Pero igual
No soy nada
No soy nadie
Pero soy el que lanzó las estrellas al infinito
Brillo de la esperanza
Para ser siempre el que ama...
Lo escribí hace mucho en una celda
Que me cubrió de arañas heladas
Carcomiendo mis entrañas
Eso me dio vida
Guardé esos momentos escritos,
En mi silencio
Hoy te los entrego
Con el mismo silencio que lo guarde siempre
aapayés
Cultivo marchito de mi derrota

Me desnude al verbo
Obsoleto de mi vergüenza
Me entregue con el verso palabra innecesaria
Cultivo marchito de mi derrota
Me golpeo en el pecho erguido de castigo
Pordiosero del insulto que merezco
Me avergüenzo
Me inclino con la sien en pleno suelo
Cubierto de zozobra senil al que me ve pasar
Con el cuerpo doblegado a la tristeza
Ese soy yo
Con mis errores que nacen
En mi soledad cultivada por los años
Desnudo ante el cielo
Para borrar así
Los escombros que de mi nacieron ante tus ojos
aapayés
viernes, 20 de mayo de 2011
Les salpico sus mendigas virtudes

A los políticos infames de miseria
Los decapito de palabras solidarias
Les salpico sus mendigas virtudes
Arrojándolos al césped mierda
De su olor
Los insulto con sus nombres
Putrefactos
Los guiso,
En sus cuevas de cristal
Con sus discursos de ajedrez
Calculando sus vejez
Que castigo
Que miseria
Que mierda
Que gritos de justicia por doquier
En las calles de Madrid
Otros mundos
Otros rumbos su accionar,
Contra el ego capital
Del banco pregonar
Su dinero visceral
Secuaz su palpitar
Corbatas su mirar
A los políticos infames de miseria
Los decapito de palabras solidarias
Les salpico sus mendigas virtudes
Arrojándolos al césped mierda
De su olor

aapayés
sábado, 2 de octubre de 2010
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